Canto al maíz

Pablo Cingolani

Sin maíz, somos comida basura y gris, sin maíz, somos grises; Sin maíz, somos la guerra que mata, el poder que enloquece y desgarra; Sin maíz, somos ciegos, somos esclavos; Sin maíz, somos nada…

Maíz como luz, como camino

Maíz como estrella, como esperanza

Maíz encantado, como dios manda, maíz

Maíz como sol, como huella

Maíz cometa, maíz misterio, maíz testigo

Fe, pasión, maíz

Maíz como motivo, memoria, milagro

Maíz en la mesa, maíz

Maíz como montaña, maíz como cascada

Maíz como música

Maíz como mística

Maíz puro maíz

Maíz como coca

Maíz como papa

Como tabaco, maíz

Como caoba, en la selva, maíz

Como la Cruz del Sur, como la Chakana, maíz

Maíz siempre maíz

Maíz a la mañana maíz

Maíz en las fronteras maíz

Maíz sin maldad maíz

Maíz con s –como lo escribe el Nicasio- es casi igual: maís

Maíz sagrado como la luna sagrada, maíz

Maíz que danza como todas las plantas, maíz

Maíz que se enraiza, maíz que te enraiza, maíz

Maíz que alumbra un destino

Maíz que ilumina un deseo

Maíz que no se rinde, maíz

Maíz que te queremos tanto maíz

Maíz que te defenderemos siempre maíz

Maíz que morirás con nosotros maíz

Porque nosotros somos maíz

Somos maíz y todas las plantas

Somos maíz y si no, no somos nada

Sin maíz, somos comida basura y gris, sin maíz, somos grises

Sin maíz, somos la guerra que mata, el poder que enloquece y desgarra

Sin maíz, somos ciegos, somos esclavos

Sin maíz, somos nada

No entendemos nada sin maíz

Porque el maíz es la chicha y la chala

La patria es maíz, el maíz es nuestra patria

Nuestros valles y nuestros niños son el maíz

Nuestras mujeres son maíz que estalla

Sin maíz, ¿dónde comeríamos?

Sin maíz, ¿cómo cantaríamos?

Sin maíz, ¿cuándo celebraríamos?

Mi patria es el maíz multiplicado y festivo

Mi patria es el maíz, maíz historia, maíz promesa

El maíz del Inca y el maíz de mi pueblo libre, digno y libre

Maíz militante, maíz montonero, maíz guerrillero, el maíz de la Juana, maíz

El maíz de todos nosotros, ese es mi maíz

El maíz que conocemos, ese es mi maíz

El maíz rojo bermejo de doña Asunta, ese es mi maíz

El maíz morado-mágico de los Kallawayas, ese es mi maíz

El maíz del lago, tan alto, tan raro, ese es mi maíz

El maíz que siembran todos mis hermanos, ese es mi maíz

El maíz de la Pacha

El maíz de los suyus

Ese es mi maíz

El maíz de aquí

Sólo de aquí

Ese es mi maíz

El maíz que es madre de mis pueblos y mis naciones

El maíz que es comunidad vital y activa

El maíz que es cosmos, es infinito, ese nomás

Es mi maíz

Es mi vida

Es mi patria

Ese nomás, el buen maíz de Moco Moco

El maíz negro de Atén y el sublevado maíz de San Lucas

El gran y valeroso maíz de Capinota, ese maíz

Es mi maíz, es mi luna y es mi sol que irradia

Mi camino y mi pascana donde te como huminta, donde te como feliz

Tantas cosas son para mí, mi maíz

Que puedo seguir cantándote hasta que amanezca

Que puedo seguir proclamándote mi lugar y mi mundo

Junto a vos, mi maíz, mi vida, a tu lado, maíz

Para que nunca te dañen, ni te desmerezcan

Ni menos te sigan modificando genéticamente

Porque eso es igual a tumba, a despedida, a final

Vos que naciste del aliento de Viracocha y una retama

Para enterrarnos a todos bien comidos

Después de haber celebrado la dicha contigo

Como en el Pujllay de Tarabuco donde nadie me impidió

Estar yo, ser en tu esencia, maíz, fluir en tu líquido, hermano

Nadar en tus chichas, soñando como pongo, como rural

Una comarca poderosa, que se hace respetar

Que vibra al compás de tu sangre, que no se rendirá jamás

Tu sangre, maíz, que es nuestra sangre, mi sangre

Sangre de todos los maíces, mi sangre

Sangre de todos los pueblos: maíz

Un lugar, una patria, una vida: maíz

Como diría Juvenal, mi amigo

De Sandia, Puno-Perú:

Maíz i amén.

CUERPO DE MAÍZ

República Dominicana

Daniel Montoly

Hombre de maíz, vuelve tus ojos:
tu ombligo salió de la milpa
de la tierra, tu sangre
es un largo secreto uniforme
que maduró con lúgubres balbuceos
de violencias y abandonos.
Tus risas quedaron mutiladas
por traficantes de ilusiones,
enganchadas en los hombros de los cactus,
y tu sudor, de fríjoles y tortillas,
alimenta coyotes
que crecen como huestes, amparadas
por el silencio nocturno.
Eres una palabra pródiga,
tus ojos profetizan las rocas desnudas
y ardientes que coronan tu horizonte,
son las ruinas solitarias y sombrías
que te reducen a sustancia del oprobio
y ya no hablará palabra antiguas
y no sollozos largos y negros en las noches.
Hombre de maíz, despierta de tu ceguera:
rompe la avidez del precio,
echa al viento tus escamas subterráneas
para transformarse en nube de cuarzos elegíacos;
alas de Viracocha y plumas de Quetzalcóatl
baldeando las laderas del olvido.

A ti, que en tu espalda llevas vértebras de tomates
y en tus huellas crecen pepinos agridulces,
deja que oscurezca, levántate del costado del águila…
y une con argamasa de acentos terrosos

la hilaridad del presente con las costillas

de tu pasado guerrero.
Hombre de maíz: no flaquees.

EL YARAWI

Perú

Tradición oral de las comunidades maiceras de la provincia de Canchis – Cuzco, al
momento de la siembra.

Sembré sembré… yarawi
Desde la orilla del río hasta el rincón del cerro… yarawi
Sembré sembré… yarawi
Sembré el maíz blanco… yarawi
Sembré sembré… yarawi
Con travesañitos de maíz pecho de paloma… yarawi
Sembré sembré… yarawi
Con complementos de maíz estaquilla… yarawi
Sembré sembré… yarawi
Sembré con toros de oro… yarawi
Sembré sembré… yarawi
Sembré con arado de plata… yarawi
De la misma manera… yarawi
Se lleve el caminante… yarawi

Vine a sembrar, vine a sembrar, Yarawi

El maíz con la haba y el garbanzo, Yarawi
Para quien pasa para allá, Yarawi
Para que cada uno pueda recoger, Yarawi
Para que se harten los niños traviesos del alcalde, Yarawi
Para que el pobre colme su alforja, Yarawi
Para los servidores del gobierno, Yarawi
Para que el cura de Sicuano pueda hacer su colada, Yarawi
Para que vivan los ayllus de Tupac Amaru, Yarawi!
Para poder intercambiar en Puno por oro y plata, Yarawi
Siembras en Perú, canta del adiós a la Pachamama

COCINA ANTIGUA

Paraguay

Jacobo Rauskin

Con ojos de perro sin perdiz tras larga cacería,
hecha la tarde, mira estas húmedas maderas:
hay cáscara de arroz y alma de pagoda;
alguien hay aquí que aún reza
frente al llanto gris de la cebolla.
Toca estos hierros humillados que el tiempo no derrota,
los platos azules y el maíz que cuelga
con una roída plegaria y una escoba.
Azúcar y maní en un pequeño mortero…
Pon el oído en las paredes como un niño
cuando cree oír una voz que no recuerda
y oye de nuevo latir el corazón de la cocina.

QUIERO SEMBRAR MAÍZ

Panamá

Carlos Francisco Changmarín

Quiero sembrar un maíz
en la Zona del Canal.

Y sobre el verde arrozal
la saloma más feliz.

He de escuchar la perdiz,
allá en la curva lejana,
y encima de la montaña,
clavaré la enseña mía,

Ay, flor de soberanía,
que rescataré mañana.

De Colón a Panamá,
cuánta tierra tiene el gringo,
mientras yo pobre “chingo”
no tengo en la vida “na”

Me voy donde el pueblo
con su daga y su sombrero,
hacia el Canal, compañeros,
de Los Santos y de Herrera,
de la República entera,
¡a ver quien llega primero!

Que bonita agricultur
a la falda del Ancón.

La amarilla floración
entre la verde espesura.

Tendré maíz y verdura
desde Curundú a Gatún,
y trabajaré a según
me lo permita la vida,
en bien de la Patria herida,
y por la dicha común.

Arroz de soberanía
cultivaré en Miraflores.

Y el Chagres de mis dolores,

me entregará su agua fría.

Ya nada se prohibiría,
porque el cañón militar,
en arado he de cambiar
para acabar con la guerra,
y se cubrirá la tierra de
flores de mar, a mar.

SOMOS HIJOS DEL MAÍZ

Nicaragua

Luis Enrique Mejía Godoy

Si nos quitan el pan
nos veremos en la obligación
de sobrevivir como lo hicieron nuestros abuelos
con el maíz fermentado
en la sangre de los héroes

Con el maíz sembrado desde siempre
desde antes que ensangrentaran nuestra tierra
los cuervos, los piratas, la cruz
la espada y el capital

Somos hijos del maíz
constructores de surcos y de sueños
y aunque somos un país pequeño
ya contamos con más de mil inviernos
un millón de manos floreciendo

en la tarea interminable de sembrar
de abril a mayo, labrando, sembrando
tapiscando, desgranando
almacenando para la guerra y la paz!

Chicha de maíz, chicha pujagua
chicha raizuda, pelo de maíz
EL ATOOOOOL
Chingue de maíz, nacatamal
atolillo PERRERREQUEEEEE!

Tamalpizque, cosa de horno
pinolillo, pinol, posol,
Elote, chilote, tortilla empanada

Es decir el macizo
e irreversible alimento del pueblo
es decir el macizo
e irreversible alimento del pueblo…

Chicha de maíz…

Tamalpizque, cosa de horno
pinolillo, pinol, pozol
elote, chilote, güirila, empanada

Es decir el macizo
e irreversible alimento del pueblo

De esta manera seremos más nuevos
de esta manera seremos más nuevos
de esta manera seremos más nuevos
de esta manera seremos maiiiiizzz
Nuevo!!

MESOAMERICANO

México

Martín Rodríguez Arellano

Mesoamericano
con pasado de grandeza,
tu destino escrito está
en cada tortilla cilíndrica.
Esculpe tu vida
en territorio de jade
y teje tu sueño
como la araña su hogar.
Sólo el gran xëëwmaypië
puede descifrar tu futuro
con granos de maíz
y tu sol volverá a brillar.
el que lleva la cuenta de los días

(IV) Estancia final

Guatemala

Werner Ovalle López

Substancia de maíz, substancia aérea,
milagro de azadón y chirimía,
suceso de sudor y piel morena,
gota de sol, compacta clorofila,
substancia de maíz, substancia aérea,
grano de amor, abeja conmovida.

El hombre que trabaja y el que ríe,
y el que busca en el agua la ternura,
y el que besa la tierra con los dedos,
y el que acaba su sangre en la cosecha,
y el que consume libros y ciudades,
¡veneran al maíz, pan de la sangre!

El hombre que se asoma a la esperanza

tiene color de milpa en sus pupilas.
Padre Nuestro, maíz, agua maciza,
alimento del son, uva del indio,
grano de sol, vestido de las venas.
¡Padre maíz, varón de las estrellas!

(III) Diálogo de América

Guatemala

Werner Ovalle López

Nadie puede negar que el ruiseñor
tiene luz de maíz en la garganta.
Que la nocturna estrella silenciosa
tiene alas de maíz en la mirada.

Que en el río, en el mar, en el océano,
sal y maíz son cónyuges del agua.

Que con maíz sembró Rubén Darío
su amapola de luz en Nicaragua

.Que como caña de maíz herido
García Lorca se quebró en España

.Y que con hombres de maíz se ha hecho
la patria espiritual de Guatemala.

¡Salve maíz amable, pan de América,
mínima catedral de la esperanza……!

(II) Subsueño vegetal

Guatemala

Werner Ovalle López

 

¡Padre nuestro, maíz!

Padre maíz, vestido de las venas,
pequeña harina alada y vencedora,
inocencia del pan en donde vive
la química nupcial del alimento
y el más alto silencio de la tierra.

Yo en tu semilla arrodillé mi sangre
llena de dulces glóbulos de milpa,
y me llené los ojos con la inmensa
ternura de los surcos florecidos,
y reí con las sienes infinitas
como ríen la caña y la mazorca.

Padre maíz, vestido de las venas,
alimento del son, uva del indio.
Diamante ciego. Pan. Agua maciza.
¡Padre Maíz, varón de las estrellas!

En donde quiera que mi cuerpo aflora
con su interrogación inesperada,
veo el maíz creciendo, dominando,
besando húmedas frentes de labriegos,
alimentando brazos campesinos,
desnudando la flor del equinoccio
con las rubias infancias del elote.

Mis ojos sueñan ágiles países
poblados de violines y maizales,
por donde huyan los labios y se pierdan
en el rojo crepúsculo suicida,
y repitan la voz como besando,
y asciendan en heridas catedrales
a la órbita verde de la milpa.

Veo maíz en el pulmón del campo,
en la promesa fértil de la novia,
en la dádiva humana de la esposa,
en el verde ademán de las limosnas,
en la marimba de alma de mazorca,
en el río de vértebra espumosa,

en la solar ausencia de la sombra,
en el silencio blanco de las monjas,
en la luna de leche luminosa,
en la nocturna circunstancia roja,
en el papel astral de las corolas,
en el húmedo beso que enamora,
en la sangre triunfal de la amapola,
en el violín con vuelo de gaviota,
en el tambor de música redonda,
en la dulce materia de las cosas,
¡veo maíz en la existencia toda!